Somos lo que bebemos

Somos lo que bebemos

FUNCIONES ESENCIALES DEL AGUA EN NUESTRO ORGANISMO

El agua es esencial en nuestro cuerpo y los 50.000 millones de células que lo componen.

Es el elemento principal de nuestro organismo, entre un 60 y un 70% según nuestra figura corporal, y no es precisamente por azar. Junto con el oxígeno, tiene un papel fundamental en nuestra vida y nuestros procesos vitales. Además de contribuir a la formación de diferentes fluidos (sudor, saliva, sangre, linfa, etc.), tiene una función clave en la circulación y la regulación de diferentes mecanismos corporales:

La temperatura del cuerpo, se mantiene alrededor de los 37°, aunque fuera estemos a -40° o + 30°. También es la responsable de la sudoración y la retención actuando como termorregulador.

El agua participa en el equilibrio (homeostasis) de los intercambios de nutrientes y electrolitos (sodio, potasio, etc.), tanto intracelulares como extracelulares. También intereviene en la frecuencia cardíaca, regulándola durante las situaciones de esfuerzo.

Ayuda en la eliminación de residuos y toxinas resultantes de esfuerzos físicos (ácido láctico), excesos en la alimentación (toxinas), fiebre, tensiones, estrés… filtrados por los riñones y evacuados a través de las heces, la orina y el sudor.

BEBER A MENUDO Y LO SUFICIENTE
Para mantener un buen equilibrio hídrico, es necesario compensar la pérdida de volumen de agua, que se sitúa en torno a los 2 litros.

¿CÓMO?

Bebiendo agua, bebidas no azucaradas como té, alimentos con un elevado contenido de agua como sopas, frutas, verduras). Este equilibrio requiere ajustes en forma de un mayor aporte de agua en función de diferentes parámetros externos o internos: temperatura, presencia de agua en el ambiente, altitud, actividad física, metabolismo, sistema hormonal, etc.

¿CUÁNDO?

Beber antes de tener sed. La sed es una señal de alarma enviada por el organismo al principio de la deshidratación y la mejor forma de prevenirla es beber con bastante frecuencia a lo largo de todo el día. Una pérdida de agua que sobrepase el 2% de deshidratación tiene consecuencias físicas e intelectuales importantes. Además, su gravedad de las mismas aumenta de forma exponencial a medida que se acentúa la deshidratación.

Otro dato que debemos tener muy presente es que la sal, a menudo consumida en exceso, retiene el agua en el cuerpo, mientras que el potasio, presente en las frutas y las verduras, facilita su eliminación y es tiene un papel importante en la actividad muscular y renal, y en el metabolismo de los azúcares. También en este caso, un equilibrio entre estos dos minerales es básico para una perfecta hidratación.

Top